viernes, 6 de julio de 2007

Mitología. Hoy: Susana y sus albinas.



desde hace años un mito circula en el ambiente acerca de susana y sus pelucas. asimismo, este mito ha sido alimentado por miguelito romano, personaje simpático, loca vieja y su peluquero desde hace años. al parecer las pelucas, apliques y extensiones de la diva de los teléfonos estarían hechos del cabello extraído de dos mellizas albinas; con todo lo enigmático que representan dos mellizas albinas en este mundo. esta clase de mitos, en general, se revelan finalmente como elementos sin un correlato verificable que netamente tienden a contribuir al misterio de la figura que intentan engrandecer.
sin embargo, según mi propio testimonio puede dar cuenta, esta oscura historia no estaría tan alejada de la realidad. eso sí, un par de detalles se nos escapan y otros no son como uno especulaba serían.
hace unos dos meses atrás, viajando en el 55 rumbo a caballito, ocurrió algo inesperado. de pronto, llegando por Thames hasta Córdoba, una joven se subió al colectivo y comenzó a ofrecer, sin mediar palabra alguna, cartoncitos de lotería. inmediatamante percibí algo extraño en ella; su largo cabello atado bajo el gastado cup rojo de "La solidaria" era llamativamente rubio. su rostro blanquísimo se escondía detrás de unos enormes lentes negros que la protegían del sol. en principio, no supe distinguir si se trataba verdaderamente de una joven albina o de un abuelito que se había calzado un pelucón rubio y había salido a pasear enfundado en la ropa de su nieta.
pero en seguida confirmé, para mi sorpresa, que estaba por primera vez en presencia de una mujer albina. ella circulaba por el colectivo ofreciendo su producto y yo solamente atiné a seguir examinándola.
fue en un haz iluminador cuando logré atar todos los cabos: las relucientes zapatillas deportivas* y el rubio furioso de su pelo tan largo y cuidado fueron la clave.
sí, señores, estaba frente a un mito: una de las dos mellizas albinas que proveen de cabello a miguelito romano** para la manufactura de las pelucas de susana estaba existiendo delante de mis propios ojos.
¿qué pruebas tengo del vínculo con la estrella televisiva del primetime? Ninguna. Solamente la presunción de que no existen muchas jovenes albinas en Buenos Aires que puedan encajar en el perfil requerido para alimentar semejante mito y tanto postizo de la Su.
ella se bajó tras algunas cuadras y yo seguí mi camino fascinado por la historia que tenía entre manos.

* inferí que las mismas habían sido lo último que pudo comprarse con el dinero obtenido junto a su hermana por la venta de su pelo. ahora se dedicaba a gastarlas paseándose por la ciudad vendiendo lotería, una changa que aplicaba cuando se quedaba seca.
** una vez escuché al famoso peluquero diciendo que tras obtenter el oro capilar de las dos jovenes, comienza un proceso extenso y complejo en el que, por ejemplo, los cabellos son lavados con lavandina, entre otras cosas. finalmente la peluca llega a Susana y, por ende, a la tele y, por ende, a nosotros.